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21 de octubre, Vitoria-Gasteiz.– Cumplir 70 años en la industria automovilística europea es un hecho minoritario, pero cumplirlos anunciando un futuro de crecimiento en producción y empleo es una excepción, en especial si esas garantías pasan por el compromiso de seguir manteniendo el grueso del negocio y el empleo dentro del territorio. Esta mañana se escenificó esta buena marcha de Rubí Automotive con un acto especial en la sede principal de Vitoria-Gasteiz, al que asistieron representantes institucionales y directivos de los principales clientes y proveedores de la compañía especializada en fabricar piezas y componentes para el sector automovilístico. El director general de la empresa, Ricardo Romo, estuvo acompañado de varios de sus directivos para explicar los planes de futuro del grupo.

Además de los planes de negocio, la Dirección de la compañía presentó su nueva identidad corporativa con la que plantarse en el mercado global y asentar su Plan Estratégico hasta 2031, un ambicioso programa al que ha destinado inversiones que sobrepasan los cien millones de euros. La red de fábricas de Rubí Automotive está implantando modernos automatismos, digitalizando procesos y estableciendo sistemas de visión artificial que permiten optimizar la producción en tiempo real. Hay que recordar que la firma alavesa dispone desde hace unos meses de un centro de investigación propio con el que adaptan las últimas tecnologías a las necesidades del sector de automoción.

El Plan Estratégico recoge inversiones de más de cien millones en nuevas tecnologías como visión artificial y automatismos

En términos puramente comerciales, la empresa hizo oficial los compromisos suscritos con Mercedes y Stellantis para sus plataformas eléctricas. En el caso del gigante alemán, Rubí Automotive ha logrado captar la producción de 201 piezas para la flamante furgoneta VLE, la llamada limusina monovolumen que revolucionará el transporte de pasajeros de alto standing, además de la gama destinada a uso comercial. La propia Mercedes ha pasado cuatro años preparando su factoría de Vitoria-Gasteiz para este modelo puntero.

En relación a Stellantis, Rubí será proveedor de las plantas que el gigante tiene en Vigo y Zaragoza, dentro del proyecto STLA One y en el que tendrá un papel protagonista la fábrica de Rubí Automotive en Galicia. En esa misma factoría, en Ribadavia-Ourense, se está implantando una puntera línea de perfilado capaz de operar con elementos de la carrocería fabricados en un acero de especial resistencia. En el caso de Volkswagen, la empresa alavesa ya se ha asegurado una adjudicación menor para su plataforma eléctrica.

En el momento más difícil de la historia para el sector en Europa, la firma alavesa cierra contratos a largo plazo con los gigantes Mercedes, Stellantis y Volkswagen

Se da la circunstancia de que estos anuncios se producen en el momento más difícil para el sector automovilístico europeo desde que la máquina de vapor consolidó la primera revolución industrial. Es la primera vez en la historia de la moderna industria en que el continente se ve sobrepasado por nuevas potencias emergentes que, indudablemente, liderarán la economía planetaria. A esto se suma la incertidumbre en el proceso de electrificación de Europa y las restricciones legales continentales, más exigentes y complejas que en terceros países.

El Plan Estratégico, el más ambicioso en décadas, se apoya en un centro de innovación propio para diversificar productos en otros nichos relacionados con la movilidad. Aunque la filosofía de Rubí Automotive es mantener el grueso de la producción en las plantas de Euskadi y Galicia, también están avanzados los planes de expansión por Centroeuropa y el norte de África, donde se están consolidando grandes proveedores del sector, especialmente los relacionados con la movilidad eléctrica.